La diferencia entre messenger y chat es que en el primero se conoce a los compañeros, amigos, destinatarios de los mensajes y en el segundo eso es casi imposible. En messenger hay cierta familiaridad: en el chat la comunidad es casi impersonal, salvo que se quede en un chat-room concreto, a una hora concreta, con un nick-name (apodo) concertado. En la actualidad parece que los adolescentes están rechazando progresivamente el chat y abrazando masivamente messenger. El primero, dicen, es ciego, anónimo, un verdadero lío donde no existe un control, nadie se conoce y ellos mismos identifican algunos de los riesgos. En Messenger “hay cosas que decirse”, apuntan los adolescentes, se realizan comentarios sobre la actualidad de la pandilla de amigos y amigas, incidencias escolares y del fin de semana.
El objetivo principal de la educación debe ser "crear hombres que sean capaces de hacer cosas nuevas, no repetir simplemente lo que han hecho otras generaciones, hombres que sean creativos, inventivos y descubridores... Necesitamos alumnos que sean activos, que aprendan tempranamente por sí mismos, en parte a través de su propia actividad espontánea y en parte a través del material que establecemos para ellos"". (J. Piaget, 1964)